Conozca por qué las Malas Relaciones pueden afectar nuestra Comunión con Dios

El momento de la oración es un tiempo de conversación personal con Dios. Sin embargo, el pastor Rick Warren de la iglesia Saddleback Church advirtió que las malas relaciones pueden afectar negativamente la vida de oración de una persona.

“Nada impedirá más rápido tus oraciones que el resentimiento. Cuando te aferras al rencor, a un mal pensamiento, o cuando permites que la amargura crezca en tu vida, estas cosas dejan sin efecto tus oraciones”, escribió en su sitio web.

Uno de los lugares donde es más fácil que el resentimiento crezca es en la familia, aseguró el pastor. Los miembros de la familia se aman los unos a los otros, pero las interacciones del día a día pueden causar que se vuelvan amargos y resentidos unos con otros. Warren dijo que los maridos y sus esposas necesitan ser conscientes y no dejar que las emociones negativas corrompan la relación.

“La Biblia dice que la forma en que tratas a tu esposa influencia tu vida de oración! De hecho, cuando se trata de un pastor o un diácono las calificaciones para ellos dicen que deben tener una vida feliz y pacífica en casa. ¿Por qué? Porque si hay tensión en el hogar, las oraciones de esos líderes de la iglesia serán totalmente inefectivas, de acuerdo a la Escritura”, aseguró.

Warren dijo que él mismo puede dar fe de esto. Cuando tiene discusiones con su mujer, Kay, necesita resolverlas antes de hablar con Dios en la oración. “Sé que tengo que hacer las paces con Kay antes de que Dios escuche mi oración”, dijo.

Otra cosa que Warren dijo acerca de la oración es que el acto de orar no es más importante que la razón por la que se ora. Como hijos de Dios, los cristianos deben estar deseando abrazar el amor de Dios y ayudar a aquellos que pasan necesidades. Cuando la gente ora por buena salud, Warren advierte que se debe contemplar qué es lo que intentan hacer con un cuerpo saludable.

“Dios no está interesado en satisfacer nuestro egoísmo. Las condiciones de la oración son una honesta relación con Dios, una actitud de perdón hacia otras personas, y un deseo de compartir las bendiciones de Dios con otras personas. Dios nos ama y así nos enseña a orar de una manera efectiva”, concluyó.

Fuente: Christian Today